Un cañafote es un insecto ortóptero saltador, el nombre que recibe ‘el saltamontes’ en varios pueblos del suroeste de Extremadura: Chicharrean los cañafotes en el rastrojo.
Con variantes como cañahote (Jerez de los Caballeros, Barcarrota), cañifote (Valencia del Ventoso, Bodonal de la Sierra), gañafote (Burguillos del Cerro), gafañote (Cedillo, San Vicente de Alcántara) y gañafoto (Táliga) y otras como la oliventina gafañoto de igual pronunciación que gafanhoto nombre portugués de este insecto. En Villanueva del Fresno una estrofa cuenta:
Con variantes como cañahote (Jerez de los Caballeros, Barcarrota), cañifote (Valencia del Ventoso, Bodonal de la Sierra), gañafote (Burguillos del Cerro), gafañote (Cedillo, San Vicente de Alcántara) y gañafoto (Táliga) y otras como la oliventina gafañoto de igual pronunciación que gafanhoto nombre portugués de este insecto. En Villanueva del Fresno una estrofa cuenta:
Yo visto una rana en cueros
y un cañafote en camisa;
un perro bailando un tango
y un gato muerto de risa.
El mismo origen tienen otras formas localizadas en el oeste de la provincia cacereña como farfañote (Zarza la Mayor) y falfañoti (Acebo, Cilleros, Villamiel), ciguñoti (Valverde del Fresno)
Otras palabras para nombrar al 'saltamontes' en nuestra tierra son saltarique (Pinofranqueado, Torrecilla de los Ángeles), langosto (muy extendida) y cigarrón según su tamaño. Ambos términos los utiliza Luis Chamizo en La Viña del Tinajero:
Endispués de que las yemas reventaron;
las ovispas, los langostos, los conejos,
cigarrones, lagartijas y chicharras,
los murgaños y las liebres y los liebros
se cebaron en las cepas
y pelaron al arrape los sarmientos.

